Beneficios del Café en la Salud

Si estás leyendo esto, seguro que te gusta el café. Y si te gusta el café, seguro que experimentas en tí mism@ sus increíbles efectos. El primer y más destacado beneficio del café es el psicológico, el efecto que provoca en nuestro estado de ánimo. Ese subidón de placer y calma cuando tomas tu primera taza por la mañana ¿sabes de que te hablo verdad?. Por eso el café es una de las bebidas más populares y disfrutadas del mundo. Pero además del placer de saborearlo a cualquier hora del día, el café tiene una serie de efectos sobre nuestro organismo – sobre nuestro cuerpo y mente – que la ciencia médica lleva años estudiando. Son cientos los estudios e informes médicos que confirman los numerosos beneficios que sobre nuestra salud tiene el café. Desde tu potencial como antioxidante hasta su papel preventivo en enfermedades como la demencia o el Parkinson. Vamos a descubrir algunos de estos beneficios, y por supuesto, alguna de sus contraindicaciones. 

¿El café es beneficioso o perjudicial para la salud?

“Lo cierto que si hablamos de café y salud…hay muchas más buenas noticias que malas noticias”. Esta frase la pronunció recientemente Frank Hu, un prestigioso doctor e investigador médico,  profesor de nutrición y epidemiología en la Escuela de Salud Pública de Harvard. Afirmación basada en numerosos estudios científicos, y apoyada también por otros prestigiosos investigadores. A pesar de estas evidencias, lo cierto es que siempre ha habido mucha controversia respecto al café y la salud. Sobre si tiene o no tantos beneficios, y si estos beneficios compensan algunas contraindicaciones o efectos no tan saludables que algunas personas parecen experimentar. 

El café es una sustancia muy compleja desde el punto de vista químico, y aún no se conoce con totalidad los efectos del consumo de todos esos componentes sobre la salud, de los que la cafeína es el más conocido e importante. Pero las investigaciones llevadas a cabo hasta ahora tanto con animales como pacientes humanos sí que han demostrado una cierta cantidad de consecuencias positivas en diversas áreas. 

Diabetes Tipo 2

Un creciente número de investigaciones sugiere una asociación entre el consumo de café y la reducción del riesgo de diabetes tipo 2. Un estudio de 2009 encontró que el riesgo de desarrollar diabetes disminuyó en un 7 por ciento por cada taza de café diaria. Estudios epidemiológicos previos informaron que los bebedores de café en exceso (aquellos que regularmente beben cuatro o más tazas diarias) tenían un riesgo 50 por ciento menor de desarrollar diabetes que los bebedores o no bebedores ligeros.

Razones: Los científicos creen que el café puede ser beneficioso para mantener la diabetes a raya de varias maneras: (1) ayudando al cuerpo a utilizar la insulina y protegiendo las células productoras de insulina, permitiendo una regulación efectiva del azúcar en la sangre; (2) previniendo el daño a los tejidos; y (3) y combatiendo la inflamación, un factor de riesgo conocido para la diabetes tipo 2. Se ha comprobado que un componente del café, conocido como ácido cafeico, es particularmente importante para reducir la acumulación tóxica de depósitos proteínicos anormales (fibrillas amiloides) que se encuentran en las personas con diabetes de tipo 2. Se cree que el café descafeinado es tan beneficioso, o más, que el regular.

Nota: Existe alguna evidencia de que el café disminuye la sensibilidad de las células musculares a los efectos de la insulina, lo cual podría dañar el metabolismo del azúcar y elevar los niveles de azúcar en la sangre. Sin embargo, la importancia de este hallazgo aún no está clara.

Poderoso Antioxidante

El café es una potente fuente de antioxidantes saludables, de hecho, el café muestra más actividad antioxidante que el té verde y el cacao, dos superestrellas antioxidantes. Los científicos han identificado aproximadamente 1.000 antioxidantes en los granos de café sin procesar, y cientos más se desarrollan durante el proceso de tostado. Numerosos estudios han citado el café como una importante – y en algunos casos, la principal – fuente dietética de antioxidantes para los pacientes estudiados. Cómo funciona: Los antioxidantes combaten la inflamación, una causa subyacente de muchas condiciones crónicas, incluyendo la artritis, la aterosclerosis y muchos tipos de cáncer. También neutralizan los radicales libres, que se producen de forma natural como parte de las funciones metabólicas cotidianas, pero que pueden causar estrés oxidativo que conduce a enfermedades crónicas.

En otras palabras, los antioxidantes ayudan a mantenernos sanos a nivel micro, protegiendo nuestras células de los daños. Por último, se cree que el ácido clorogénico, un importante antioxidante que se encuentra casi exclusivamente en el café, también ayuda a prevenir las enfermedades cardiovasculares.

Café y salud cardiovascular

Un estudio holandés histórico, que analizó los datos de más de 37.000 personas durante un período de 13 años, encontró que los bebedores moderados de café (que consumían entre dos y cuatro tazas diarias) tenían un riesgo 20 por ciento menor de enfermedades cardíacas en comparación con los bebedores de café pesados o ligeros, y los no bebedores. Además, el café se ha relacionado con menores riesgos de alteraciones del ritmo cardíaco (otro factor de riesgo de ataque cardíaco y apoplejía) en hombres y mujeres, y con menores riesgos de apoplejía en las mujeres. Hay algunas pruebas de que el café puede ayudar a la salud del corazón al proteger contra el daño arterial causado por la inflamación.

Declive Cognitivo

Las enfermedades degenerativas neuronales como Parkinson y Alzheimer preocupan a gran parte de la población. Pues bien, diferentes estudios parecen demostrar que el café proporciona un impulso temporal a la actividad cerebral y la memoria. El consumo regular de café puede ayudar a prevenir el declive cognitivo asociado con la enfermedad de Alzheimer y otros tipos de demencia. En un prometedor estudio finlandés, los investigadores encontraron que beber de tres a cinco tazas de café diariamente en la mediana edad se asoció con una reducción del 65% en el riesgo de Alzheimer y demencia en la edad adulta. Curiosamente, los autores del estudio también midieron el efecto del consumo de té sobre el declive cognitivo, pero no encontraron ninguna asociación.

Una explicación podría ser que la cafeína previene la acumulación de placa beta-amiloide que puede contribuir al inicio y la progresión del Alzheimer. Los investigadores también teorizan que debido a que el consumo de café puede estar asociado con un menor riesgo de diabetes tipo 2, también reduce el riesgo de desarrollar demencia.

En el caso de la enfermedad de Parkinson, los datos siempre han sido muy consistentes: un mayor consumo de café se asocia con un menor riesgo de padecer Parkinson”, explica el doctor Hu a la web WebMD. Eso parece deberse a la cafeína, aunque no está claro cómo funciona exactamente, señala Hu. 

Hígado y Café: una combinación saludable

Además de reducir el riesgo de cáncer de hígado, el consumo de café se ha relacionado con una menor incidencia de cirrosis, especialmente la cirrosis alcohólica. Un estudio en los Archivos de Medicina Interna demostró una correlación inversa entre el aumento del consumo de café y la disminución del riesgo de cirrosis: una reducción del 20 por ciento por cada taza consumida (hasta cuatro tazas). Los científicos encontraron una relación inversa entre el consumo de café y los niveles de enzimas hepáticas en la sangre. Los niveles elevados de enzimas hepáticas suelen reflejar la inflamación y el daño del hígado. Cuanto más café bebían los sujetos, más bajos eran sus niveles de enzimas. “Todos los estudios han demostrado que el alto consumo de café está asociado con un menor riesgo de cirrosis y cáncer de hígado”, afirma el doctor Hu. Es un “descubrimiento muy interesante”, pero de nuevo, no están claras las razones que se encuentran tras esta relación. 


Contraindicaciones y Riesgos del consumo de Café sobre la Salud

A pesar de todos estos probados beneficios, beber demasiado café también puede tener algunos efectos adversos en algunas personas. En concreto, el café puede causar irritabilidad, nerviosismo o ansiedad en altas dosis, y también puede afectar la calidad del sueño y causar insomnio. En las personas con hipertensión, el consumo de café eleva transitoriamente la presión arterial, aunque no más de varias horas. En todos los casos lo mejor es consultar al médico o doctor, ell@s son los que mejor conocen si el consumo de café puede afectar negativamente a nuestra salud en particular. 

Entre algunos efectos negativos probados encontramos: 

Enfermedad de reflujo gastroesofágico

Las personas que beben mucho café pueden tener un riesgo ligeramente mayor de esta condición, que provoca una subida del ácido estomacal hacia el esófago. 

Ansiedad

El consumo de grandes cantidades de cafeína puede aumentar el riesgo de ansiedad, especialmente entre las personas que padecen el trastorno de pánico o el trastorno de ansiedad social. Con menos frecuencia, puede desencadenar manía y psicosis en personas susceptibles.

Osteoporosis 

Algunos estudios han descubierto que las mujeres que beben mucho café pueden tener un mayor riesgo de debilidad en los huesos – osteoporosis. Los hombres que consumen más café, por otro lado, parecen tener un riesgo ligeramente menor. Lo mejor es consultar a nuestr@ doctor@. 

Embarazo

El consumo de café durante el embarazo ha de consultarse previamente, para evitar riesgos innecesarios. 

Salud mental en adolescentes

Un estudio de 2016 concluyó que un alto consumo de cafeína durante la adolescencia puede provocar cambios permanentes en el cerebro. Lo más recomendable es abstenerse totalmente de consumir café y productos con cafeína durante la infancia y adolescencia. 

Cómo tomar Café de forma más sana

¿Cuánto café es saludable, y cuánto es demasiado? ¿Qué cantidad, qué límite?

Bueno, como en otro tipo de consumo de alimentos, todo depende de la persona, su constitución física y características y salud. Por poner un ejemplo, dos o tres tazas por día se considera moderado; los bebedores de café pesados consumen cuatro tazas o más al día. 

Y recordemos, también depende de la preparación y el estilo de la bebida. Diferentes tipos de café, si lo tomamos con leche o no, etc. 

En lo que sí hay consenso es que tomar café con demasiada azúcar no es saludable. El elevado consumo de azúcar de nuestra sociedad es preocupante, y debemos intentar reducirlo progresivamente. ¿Sabías que echamos demasiado azúcar en la taza de café porque el café que preparamos o nos sirven está demasiado ”hecho” y por eso tiene un sabor demasiado amargo?

¿Cómo podemos tomar menos azúcar con nuestro café? Lo primero: tomar café de calidad, no cociendolo demasiado, así mantendrá el dulzor y cremosidad del grano original. 

  1. Reduzcamos poquito a poquito la cantidad de azúcar que echamos al café. En vez de una cucharada entera, 90%, luego 80%…etc
  2. Utilicemos azúcares más sanos como panela o auténtico azúcar moreno. 
  3. Acostumbrémonos a tomar menos azúcar y saborear más el café. Una leche bien cremosa (batida en casa con una prensa francesa o un batidor) le aporta a la taza de café con leche bastante dulzor sin la necesidad de añadir azúcar. 

Nota del Editor: La información médica y sobre salud que aparece en este artículo ha sido tomada de diferentes fuentes online de reconocido prestigio en temas de salud. Pero no constituye por sí sola ninguna referencia única en materia de salud, ni sustituye al consejo experto de los profesionales sanitarios. si tiene alguna duda o si quiere saber más de cómo el consumo moderado de café puede influir sobre su salud, por favor consulte sin dudar a un profesional médico.