Café Cold Brew

Café Cold Brew - Como prepararlo en casa

¿Has probado el café preparado en frío o café cold brew? Es tan refrescante como el café helado y casi tan moderno como el frappuccino. Pero a diferencia de esas bebidas, el café frío es muy fácil de preparar en casa, con resultados tan excelentes como los de las mejores cafeterías. ¿El secreto? Se trata de cómo tratar los dos ingredientes que componen esta receta en frío: café y agua. Sigue leyendo para saber cómo se hace.

¿Qué es el café Cold Brew?

El café cold brew es una manera de preparar café, una técnica. Un método en el que se prepara el que usa con agua fría en vez de agua caliente, como normalmente os lo preparáis en casa con la cafetera italiana o te lo preparan con la máquina expreso en el bar de la esquina. 

 ¿He oído bien? ¿Agua fría para preparar el café? Bueno, voy a dejar de leer porque no estoy para tonterías… ¡Espera por favor! ¡No te vayas todavía! ¡Que no es ninguna tontería! En serio. Lo que pasa es que suena raro y seguro no la conoces, pero es una técnica de preparación de café que lleva siglos entre nosotros, y que sí, se ha puesto de moda últimamente después de mucho tiempo olvidada. Pero que consigue unos cafés deliciosos, plenos de sabor y potencia, que puedes combinar en numerosas recetas. Y se puede preparar fácilmente en casa. Sigue leyendo y descubre lo que se esconde detrás de este método ignorado que ahora se ha convertido en tendencia. 

¿Porque se llama Cold Brew coffee?

En inglés cold = frío. Y brew = preparar o elaborar bebidas. Puede ser café, té, o cerveza. Beer brewery por ejemplo es una fábrica de cerveza. Así que Cold Brew Coffee = Café preparado en frío.

Historia breve del Cold Brew coffee

Aunque esto del café cold brew parece la última moda creada en las cafeterías hipsters de Londres o San Francisco, lo cierto es que este tipo de preparación tiene sus orígenes varios siglos atrás. ¿Sorprendid@? Momento entonces de una breve lección de historia. 

El consenso general entre los historiadores es que los holandeses fueron los primeros en crear el cold brew, en el XVII (1600 y pico…). Holanda fue de los primeros países que trajo el café a Europa desde Oriente, donde ya era conocido siglos atrás por los árabes primero, y los turcos después. Los marineros holandeses comenzaron a usar esta forma de preparar café en frío porque una vez hecho se conservaba mucho mejor en las bodegas de los barcos, en los largos viajes de semanas o meses en alta mar. Las propiedades para mantenerse despierto gracias a la cafeína eran muy útiles en un trabajo tan duro como ese. Se cree que los marineros preparaban primero el café en frío y luego a veces lo calentaban para entrar en calor.

Fueron los holandeses de nuevo los que introdujeron el café frío en Japón, quienes lo aceptaron con los brazos abiertos, perfeccionando incluso la técnica. Los japoneses eran unos expertos preparando recetas de té en frío, así que no fue difícil para ellos adaptarse al nuevo brebaje. De hecho uno de los métodos actuales más elaborados de preparar café en frío es el japonés Kyoto-Drip. 

Pasaron los años, y al mismo tiempo que el consumo de café preparado en caliente se extendía por el mundo también lo hizo esta técnica antigua. La llegada de la modernidad y la necesidad de técnicas adaptadas a la vida rápida e instantánea hicieron que este método lento cayese en el olvido, en favor de las cafeteras, máquinas expreso y cafés instantáneos. Pero no desapareció, y ha vuelto a renacer en los países occidentales, de la mano de baristas y aficionados entusiastas, que lo han re-descubierto como una manera diferente y divertida de preparar y probar otro tipo de café. 

En la actualidad el café cold brew forma parte de muchas y muy conocidas cafeterías de todo el mundo, como la propia Starbucks o Costa Coffee, entre otras. 

¿Cómo se prepara un café Cold Brew?

La técnica del cold brew consiste preparar café con agua fría en vez de agua caliente, en un proceso de maceración que dura varias horas. Tomamos un buen café, le añadimos agua de calidad, lo dejamos reposar durante 8 o 12 horas y luego filtramos la mezcla. Y a partir de ahí, lo consumimos frío o caliente, solo o mezclado en varias recetas. 

Es decir, NO es un método instantáneo como un café normal. Necesita varias horas de preparación antes de poder beberlo. 

Existen variaciones a esta técnica, como el número de horas de maceración, la cafetera utilizada para prepararlo, el grado de molido de los granos de café, etc. Aparatos especializados y métodos como el Toddy Cold Brew System, el Preparado lento con goteo, el método japonés, etc.
Pero básicamente se trata de un método en el que el agua fría va poco a poco extrayendo las sustancias y aceites esenciales del grano de café, en un proceso lento de maceración. Como si fuese un guiso, que necesita sus horas de cocción. O un licor de hierbas, que necesita meses. 

MÉTODOS DE PREPARACIÓN de Café
con Agua Caliente 
MÉTODO COLD BREW
(Agua Fría)
Tiempo de cocción: corto

Espresso: 30 segundos

Cafetera Italiana: 3 minutos

Prensa Francesa: 6 minutos

Tiempo de cocción: largo

De 8 a 24 horas

Es decir, los métodos “normales” de preparación utilizan agua caliente y poco tiempo para extraer el sabor de los granos de café. El método cold brew utiliza agua fría para lo mismo, pero para ello necesita varias horas. ¿El resultado? Un café con unas características organolépticas (aroma y sabor) muy particulares. Tan especiales y sabrosas que hace las delicias de millones de satisfechos aficionad@s cafeter@s de todo el mundo. ¿Serás tú uno de ell@s a partir de ahora?

¿Cómo es el Café Cold Brew?

Existen muchos métodos para preparar un café, y dependiendo de cada uno de ellos, se obtienen diferentes cafés, con aromas y sabores diferentes. Por ejemplo: a partir de unos mismos granos de café arábica de Jamaica, podemos, conseguir tazas de café con diferentes características, aunque la calidad original del grano influye mucho y siempre se nota, por supuesto. Pero dependiendo del grado de molido con el que molemos esos granos (grueso, fino, superfino), del método usado (máquina espresso, cafetera italiana, cafetera de filtrado…)…las tazas resultantes pueden ser muy diferentes al gusto.

Pues lo mismo sucede con la técnica en frío. Los aficionados a este método lo aprecian tanto porque da lugar a unas características organolépticas (palabrita:) muy especiales, características y sabrosas. Entre ellas se han encontrado: 

  • El café cold brew tiende a ser más suave que el café caliente recién hecho. Como dice el blog de Ciencia y Comida de la Universidad de California Los Ángeles: “La infusión caliente produce rápidamente un café fragante con mordedura y acidez, mientras que la infusión fría recompensa la paciencia de esperar…con un café condensado que es suave y dulce”.
  • El café Cold Brew tiene menos acidez que el café normal. Es más agradable para personas con el estómago delicado.
  • Tiene un nivel de cafeína similar al café tradicional.  

Beneficios y Ventajas del café Cold Brew

Además del sabor y aroma, este tipo de café tiene entre otras estos beneficios y ventajas:

  • No necesita un equipamiento especial, ni complicadas o caras cafeteras. Existen diferentes utensilios pero los básicos están en cualquier cocina. 
  • Es fácil de hacer, las técnicas pueden varias pero la básica es muy sencilla. 
  • Dura mucho más tiempo que un café normal. Podemos preparar una gran cantidad y tenerlo en la nevera durante una semana. 
  • Puede utilizarse como base para otras bebidas a base de café, como cócteles. 

Diferencias entre Cold Brew y Café Helado

Quizás pienses que ya has tomado este tipo de café, sobre todo en verano. “Claro…el cold brew este no es más que café helado de toda la vida. El que me apetece tomar en verano en vez del café con leche caliente”. Pues siento contradecirte, pero no es así. El Cold Brew NO es lo mismo que un café helado. Los 2 están deliciosos eso sí. Pero aunque se tomen fríos, no tienen nada que ver. 

Un café helado no es más que un café tradicional (espresso, americano) preparado al instante al que se le añade hielo o se sirve en un vaso lleno de hielo para tomárselo frío en vez de caliente. Perfecto y refrescante en esos días de mucho calor. 

¿Café Cold Brew? Un café preparado en frío, que necesita varias horas de maceración. Y que una vez listo, se puede tomar frío, con hielo, o incluso calentarlo o mezclarlo con leche o incluso alcohol, ya que se utiliza en muchas recetas de cócteles con café como ingrediente. 

Ambos cafés son fantásticos, pero la forma de prepararlos es completamente distinta, y eso los diferencia en su aroma y sabor. 

Café Cold Brew paso a paso

Si no podéis esperar y queréis preparar ya vuestro primer Café Cold Brew esta es la manera más sencilla. aunque luego os explicaremos algunos otros métodos más elaborados. 

Importante: El Grano de Café

Antes de empezar, algo importante sobre el molido de café. 

Si queremos preparar una buena taza de café – da igual el método – es importante la calidad del café que estemos utilizando, eso es fácil de entender. A mejor calidad, mejor café. Pero lo que no es tan obvio y sí es igual de importante es el molido del café. Para hacernos café en casa solemos usar café ya molido en paquete de nuestra marca favorita. Molido porque es perfecto para la cafetera italiana – la de toda la vida. En la cafetería usan también café molido, pero mucho más fino – el  superfino – porque es el ideal para la máquina expreso. Sin embargo, otros métodos como el café filtrado o la prensa francesa necesitan de un molido diferente, más grueso. Todo depende del método, como ya os explicamos en el artículo sobre la importancia del molido del café. 

Pues bien, para hacer el mejor café en frío, lo ideal es que compremos el café en grano, para poder molerlo nosotr@s mism@s en casa, con un molinillo manual o eléctrico, de esos sencillos. ¿Porqué?

La razón es que esta técnica hace que el agua esté macerando el café durante varias horas, y se extraen mejor los jugos y aceites naturales del café cuando está molido de forma gruesa. El molido grueso – como si fuesen pequeñas migas de pan – es el más indicado para preparar café cold brew. Además, el café recién molido siempre está más rico que el que lleva días o meses metido en un paquete. Cualquier barista o experto en cafés os dirá lo mismo. Si eres un amante del café, aprende a moler. 

La experiencia nos dice que si utilizamos el café molido del paquete normal no conseguiremos el mejor resultado, el mejor aroma y sabor. Por eso os recomendamos que si queréis comenzar a preparar bien un café cold brew lo mejor es comprar el café en grano – el que más os guste, lo molemos en casa con un grano grueso / medio para esta receta. Probadlo, veréis qué sencillo. Y de paso, así os acostumbrais a moler vuestro propio café. Si de verdad os gusta el buen café de calidad preparado en casa, y convertiros en avanzados cafeteros, moler vuestro propios granos es el primer paso para conseguirlo. 

Materiales:

  1. Café. Mejor en grano que ya molido. 
  2. Un recipiente de cristal. Un tarro grande con tapa es suficiente.
  3. Molinillo de café. Si queremos darle el granulado perfecto. 
  4. Un colador fino. De esos de metal, que esté bien limpio.
  5. Papel de filtro de café. Para dejarlo bien limpio de impurezas. 

Ingredientes

  • 1 taza de café en grano (molido grueso)
  • 6 tazas de agua (agua filtrada o agua mineral)

Instrucciones

  1. Usa cualquier taza o vaso para medir el café y el agua. En esta receta vamos a mezclarlos en una proporción de 1:5. Es decir: 1 taza de café con 5 tazas de agua. Otras recetas se pueden hacer con proporción 1:5, 1:8, 1:10…Al gusto. 
  2. Muele el café en forma gruesa (como migas de pan). Mejor un molinillo manual que uno eléctrico de cuchillas, ya entenderás porqué. 
  3. Añade el café molido y el agua filtrada a tu tarro de cristal y remuévelo bien. 
  4. Déjalo reposar en la nevera durante unas 12 horas aproximadamente. Lo puedes hacer por la noche y tenerlo listo por la mañana. Si lo dejas más horas, el sabor será más intenso. 
  5. Saca el tarro y filtra el contenido en otro recipiente con la ayuda de un colador fino de metal. 
  6. Vuelve a filtrarlo, utilizando esta vez un filtro de café de papel. 
  7. Ya está listo para consumir. Puedes tomarlo solo y frío, con azúcar o miel, calentarlo y añadirle leche, o en un vaso grande con algún hielo y un chorrito de leche o crema. 
  8. Puedes guardarlo en la nevera, dura sin perder sabor entre una semana y 10 días. 
  9. Disfrútalo. 

Otras técnicas para preparar Cold Brew

El método que acabas de leer es la receta básica para preparar cold brew en casa. Pero existen otros métodos, para los cuales se venden cafeteras especiales. La técnica Slow Drip, la técnica Toddy, el Kyoto Drip japonés….etc.
Os recomendamos que comenceis por la técnica básica, y os lancéis con vuestros primeras recetas caseras. Descubriréis poco a poco las que más os gustan, y más adelante experimentar con otros métodos como los anteriores.