Cafetera Italiana

como preparar café con la cafetera italiana

Tu querida cafetera italiana o moka es el método más utilizado para hacer café en millones de hogares. Desde su invención en 1933 esta pequeña maravilla técnica se ha convertido en un utensilio básico en cocinas de todo el mundo, especialmente popular en España y gran parte de Latinoamérica, y por supuesto en Italia. Tan famosa y admirada que tiene su propio lugar en museos de arte y  diseño industrial. Y tan amada por los amantes del café hecho en casa, a pesar del auge de otros métodos como el café en cápsulas o las cafeteras eléctricas.

Puede que nuestra cafetera italiana de casa no alcance  la excelencia de una máquina espresso profesional. Pero también es cierto que en muchas de esas cafeterías “profesionales” nos sirven con bastante frecuencia espressos bastante malos.

Pero si en nuestra sencilla cafetera italiana aplicamos las técnicas y consejos que os vamos a mostrar aquí, os aseguramos unos cafés plenos de sabor y aroma. Porque no nos engañemos, aunque todo el mundo la conoce y por supuesto sabe cómo utilizarla, hacer café con la moka tiene su técnica, y encierra secretos y trucos que no todo el mundo domina. Hasta hacer unos buenos huevos fritos tiene su secreto ¿no?

Queremos que al finalizar esta guía te pongas manos a la obra, y mejores al máximo tus cafés con esta veterana compañera.

cafetera italiana o moka
La cafetera de toda la vida, compañera de tantos y tan buenos cafés

¿Qué es una cafetera italiana o moka?

Sí. E’ vero. (es verdad). La cafetera de toda la vida que tenemos todos en casa tiene origen italiano, por eso la mayoría del mundo la conoce como cafetera italiana o cafetera moka. “Moka Pot” en inglés, “Moka cafetière” en francés, “Cafeteira moka” en portugués. 

La moka es una cafetera compuesta de varias piezas, casi todas ellas de metal, y que se puede utilizar con cualquier fuente de calor. Cocinas a gas, eléctricas, de inducción, o el cálido fuego de una hoguera, y cuyo funcionamiento trata de “imitar” el de una máquina de café expreso. Imitar porque como veremos un café preparado con la  “cafetera de rosca” no consigue exactamente la misma textura y sabor de un auténtico espresso. Un café preparado con la italiana no es un café espresso 100%. Pero dicho eso… esta belleza de metal sí que puede preparar unos cafés excelentes, si se aplican los consejos que vais a leer en esta guía. 

Orbegozo KFN 610 - Cafetera italiana de aluminio

¿Quién y cuándo inventó la cafetera italiana?

La cafetera moka no fue creada hasta el año 1933, de la mano de Luigi di Ponti, uno de esos italianos geniales que saben combinan ingeniería y belleza a partes iguales. Sin embargo de Ponti era un inventor, no un comercial, y para obtener beneficio de su “macchina” le vendió la patente a otro italiano, Alfonso Bialetti, un fabricante de utensilios de cocina en aluminio. Fue Bialetti quien vió el enorme potencial de este artilugio, y quien lo dio a conocer primero a Italia, y desde ahí, al mundo entero. Y al igual que otras geniales creaciones italianas, como el Ferrari o Bugatti, la moka se extendió por el mundo hasta convertirse en el icono del café casero que es hoy en día.  

Tipos de cafeteras Italianas

Dentro de las italianas existen diversos modelos diferentes, adaptados a diferentes aficionad@s que como tú buscas una cafetera única. Clásicas o modernas, pequeñas o grandes, para cocinas de gas o de inducción, eléctricas…Todas ellas dan un café genial con la técnica adecuada, pero se adaptan a tus gustos y necesidades.
Visita nuestra guía sobre las mejores cafeteras italianas para comprar y descubre tu modelo especial. 

¿Cómo funciona la cafetera italiana?

La cafetera italiana parece muy simple ¿no? Agua, café, la pones al fuego y voilá, esperas hasta escuchar ese grlllllllll….y el olor a café reciente y cremoso invade la cocina. Actividades tan sencillas que provocan tanto placer hay pocas, y preparar un buen café es una de ellas, seguro que estás de acuerdo. Pues que sepas que detrás de ese acto tan cotidiano y sencillo se esconde una auténtica obra de ingeniería y técnica. La misma que inspiró al genio italiano que la inventó. 

Porque la idea de su creador era la de “imitar” la ingeniería y el funcionamiento de una máquina espresso profesional, la que encontramos en las cafeterías. Y que producen ese café cremoso y pleno de sabor gracias a dos factores: la combinación de una alta temperatura y una alta presión de agua. Pues bien, para lograr ese efecto en una máquina casera de poco tamaño, su inventor diseñó una cafetera que también se basase en ambos factores: presión y temperatura.

En cuanto a la temperatura, su creador sí que consiguió que la cafetera moka funcionase casi igual que la “macchina da caffè espresso”, ya que el agua en la cafetera italiana alcanza entre 90ª y 100º. Pero no consigue la misma presión, ya que en la máquina de expreso es de 9 atmósferas y en la moka, de solo 2. Por eso el café casero en la italiana no es el mismo que el espresso de la cafetería. Pero se le acerca bastante, si lo sabemos hacer bien. 

Las cafeteras moka funcionan pasando agua caliente y a cierta presión por el café molido. El agua se almacena en el depósito inferior, donde se calienta y aumenta su presión. Esta presión fuerza el agua hacia arriba a través de una cesta, canasta o portafiltro con forma de embudo y que contiene el café molido. El agua a muy caliente temperatura atraviesa los agujeros diminutos del filtro, empapando y recogiendo todas las esencias, aromas y aceites del café. Esta infusión caliente y a presión sigue viajando hacia arriba, subiendo por una columna hasta la válvula de salida, donde se recoge y se sirve desde el depósito. Un viaje corto pero intenso, parecido al que ocurre en las máquinas expreso de las cafeterías. Pero que se realiza en la intimidad y comodidad de nuestra cocina. O delante de una hoguera bajo las estrellas, que tampoco está mal.

Preparación paso a paso: los secretos 

Aunque seguro que ya sabes usar la cafetera italiana y has hecho cientos o miles de cafés con ella, siempre hay lugar para mejorar. Queremos que tu próximo café sea aún mejor, por eso hemos recopilado los mejores consejos y trucos de los grandes cafeteros y baristas en esta Guía. Intenta ponerlos en práctica en tus próximos cafés en casa. Antes de nada, los requisitos imprescindibles o “secretos”. 

0 – La Calidad del Café

Le hemos llamado 0 a este punto porque es el más importante, pero también el más obvio. Cuanto mejor sea la calidad del café que compres, mejor será tu taza de café. ¿Sencillo no? Pues el resto ya depende de tu elección. El mundo de los diferentes tipos de granos de café es amplísimo y descubrirlo poco a poco…toda una aventura. 

Pero recuerda: una mala técnica puede arruinar un café excelente, y una buena técnica puede sacarle mucho jugo a un café sencillo. Utiliza para tu café el mejor que te puedas permitir, y luego da lo mejor de tí para lograr ese brebaje perfecto. 

1- Moler el Café, siempre recomendable

Si queremos disfrutar de las mejores tazas de café tenemos que prestar atención al molido o molienda del propio café. Porque la molienda importa. Aunque no vamos a darte aquí una guía completa sobre cuáles son los mejores molidos para cada método de preparación, sí que te recomendamos que siempre que puedas trates de comprar el café en grano, para molerlo tú mism@ en casa. Al menos esos cafés tranquilos y más relajados de fin de semana en los que tienes más tiempo. Y es que moler uno su propio café es el primer paso para disfrutar de un café realmente sabroso. Si puedes moler tú los granos con un molinillo, saber que para la cafetera italiana hay que molerlo fino/medio, es decir, no tan superfino como el café que se utiliza en las máquinas espresso, por ejemplo. Además, un café recién molido es capaz de liberar mucho mejor esos aromas y fragancias internas del grano. ¿Has probado a oler café recién molido? Uau….

Pero bueno, si prefieres comprar el café ya molido, no hay problema, ya que la mayoría de cafés vienen con ese tipo de molido fino/medio, perfecto para preparar con la cafetera italiana. 

2 – La Cafetera, siempre Limpia

Circula entre mucha gente esa extraña idea que de que cuanto más negra está la cafetera por dentro…mejor. Porque así el café que preparamos tendrá más “sabor”. Totalmente falso y sin ningún ningún fundamento. Es más, si la cafetera está sucia con café anterior, o con manchas de cafés y cafés anteriores, lo que ocurre es que el café que prepares se impregna de esos posos y aceites resecos, y el resultado sea un café con amargor y sabores extraños. ¿Te beberías tú un café en un bar sabiendo que su máquina expreso lleva semanas sin una buena limpieza? 

De modo que una cafetera bien limpia es esencial para lograr un buen café. Y para ello lo mejor es desmontarla bien, incluyendo el filtro interior, que es algo que no solemos limpiar. Y donde se suele acumular muchos restos de cafés anteriores. Desmontando todas las piezas y la goma del filtro y lavandolas con agua y jabón a fondo nos aseguramos de una buena limpieza. Recuerda además que la suciedad en la cafetera provoca muchas veces que las piezas no encajen bien, y por eso a veces se nos sale el café por la rosca que une ambos depósitos. 

La goma del filtro ha de estar en buen estado, sin grietas ninguna. Si tiene alguna rotura o está ya más negra que el carbón, cámbiala de inmediato, son muy baratas. No merece la pena tomarse un café amargo o sucio por no tener nuestra cafetera limpia y lista para disfrutar.  

3 – Agua de Calidad

El 98% de cada café que tomamos es agua. El café es una infusión, en la que el agua caliente o fría diluye las sustancias que forman parte de los granos del café. Por eso para lograr una gran taza de café necesitamos usar el mejor agua posible, la de mejor calidad que tengamos a mano. Si tienes suerte de que tu agua de grifo es buena, con poca cal y sin aroma fuerte, úsala para tus cafés. Pero si no es así, mejor que utilices un agua mineral, ya sea comprada o que vosotros mismos recojáis en un manantial natural. No dejes que un buen café quede mal por no utilizar un poco de agua de calidad. 

Preparando café con la cafetera Italiana

Bien, manos a la obra. Te vamos a mostrar paso a paso nuestra receta para sacarle el mejor jugo a tu cafetera. Algunos de los pasos ya los conoces y otros te sorprenderán, pero se basan en el conocimiento de experimentad@s baristas de todo el mundo. Os animamos desde ya a ponerlos en práctica, y ¡ a descubrir si vuestro café mejora !

1) Calentar el Agua. De toda la vida hemos llenado el depósito de la cafetera con agua fría o del tiempo ¿verdad? Pues prueba a partir de ahora a calentar primero el agua, en el microondas o una tetera. ¿Porqué? La razón es que así el agua tarda menos en llegar a la temperatura adecuada, y el café tarda menos tiempo en salir. A la manera de las máquinas de espresso profesionales, que preparan cada taza entre 20 y 30 segundos.

De esta manera la cafetera y el café molido del filtro se calientan menos, y no se transmiten amargos aromas al café final, tampoco sabor a metal de la propia cafetera. Se trata de un paso muy sencillo y a tu alcance, así que prueba a partir de ahora a usar agua caliente en vez de fría.

Hay que llenar el depósito por debajo de la pequeña válvula de salida de presión en el lateral del depósito. NO hay que sobrepasar con agua nunca esa válvula, que es la que asegura que la cafetera funcione correctamente.

2) Llenar el Portafiltro. Después de llenar el depósito con agua caliente colocamos el portafiltro, a ser posible con café recién molido. Dejamos caer el café dentro, llenándolo  hasta arriba y retiramos el sobrante con un dedo, sin presionar el café. NO llenemos con exceso el portafiltro para conseguir un café “más fuerte”. La cafetera está diseñada para trabajar con la cantidad de agua que cabe en su depósito y la cantidad de café molido que cabe en el portafiltro. Si sobrerellenamos el portafiltro el agua no “empapará” bien todo el café y el resultado será decepcionante. Importante que no quede café en los bordes del portafiltro, o la cafetera podría no cerrar correctamente.

3) Cerramos la Cafetera. Si la propia cafetera está bien limpia, la tapa cerrará sin problemas. Si está sucia o hay café molido en la rosca, no cerrará bien y al calentarse, el agua podría escaparse por la rosca. Un problema muy típico y que a veces produce quemaduras. Así que cafetera limpia e importante: con la goma del filtro superior en buen estado, o tampoco cerrará bien.
Si hemos calentado el agua del depósito previamente (recomendable) nos ayudamos de un trapo o bayeta para sujetar ambas partes mientras cerramos. El cierre tiene que ser completo, pero no excesivo. No estamos cerrando la escotilla de un submarino. 

4) El calor. El calor de la cocina tiene que ser suficiente, pero tampoco al máximo. Si hemos calentado el agua previamente, nuestro café debería tardar un par de minutos aproximadamente en estar listo. En el caso de las cafeteras italianas eléctricas, la propia base eléctrica regula la cantidad de energía que le da a la cafetera.

5) Servir. Cuando el café comienza a salir por la columna – instante mágico – se comienza a formar una espuma o crema que le dará ese toque especial a nuestro café. Tras unos segundos, todo el café saldrá por la columna, y en ese instante ya podemos retirar la cafetera del calor. El poco café que pueda quedar por salir de la extracción tiene un sabor demasiado “amargo o quemado” y podría arruinar nuestra taza. Así que en cuanto escuchemos ese grrrlllllll que indica el final, retiramos la cafetera para cortar la extracción.

Para ayudar a cortar el proceso de extracción se puede mojar el depósito inferior debajo del grifo, o rodearlo de un paño bien húmedo. Sirve inmediatamente para la preparación de un capuccino, un café con leche, un americano, un café irlandés o un buen café solo.

6) Disfruta de tu buen café. Te lo has ganado.. 

7) Y recuerda…para acompañar un café lo mejor es un donut !!!

Una vez fría, podemos abrir la cafetera y proceder a limpiarla. Si reciclas (recomendable) no olvides tirar los posos del café en el recipiente orgánico. Aunque si tienes plantas, también puedes utilizarla como abono o compostaje.

¿Cómo es el café hecho con cafetera italiana?

Como os explicamos anteriormente, el café con la italiana no es técnicamente un café espresso. La presión con la que trabajan las máquinas profesionales de las cafeterías le dan al café expreso una cremosidad y tono especiales, de ahí su fama como método profesional. 

El café con cafetera italiana es un café a medio camino entre un café espresso y un café filtrado, el conocido método del filtro de papel y recipiente. Este café filtrado es el café más ligero y suave, parecido al café “americano”. El café con la moka italiana es un café bastante fuerte, demasiado incluso para muchos paladares, de ahí la popularidad de mezclarlo con leche en recetas como capuccino, latte o café bombón. Con la cafetera italiana podemos conseguir una taza fuerte y equilibrada, de cremosidad y de potencia fantásticas. Claro que depende del tipo de café utilizado y del método y técnica que empleemos. Por eso es tan importante mejorar nuestra manera de preparación, para conseguir el mejor café posible. 

Problemas y Soluciones

A veces el café resultante no tiene la calidad y sabor que buscábamos, o la cafetera no ha funcionado bien. Entre los problemas más comunes y su posible solución te puedes encontrar: 

El café resultante es amargo. Preparar café funciona como muchas recetas de cocina. Si nos pasamos con la cocción, nos cargamos el sabor del plato. Si no llegamos, nos queda soso. El café tiene docenas de sustancias diferentes, algunas dulces y cremosas, otras amargas y fuertes. Estos componentes amargos se liberan al final de la cocción o “extracción” que realiza el agua cuando preparamos una taza de café. Por eso es importante no sobrepasar este límite, es decir, no seguir calentando la cafetera al fuego cuando ya ha salido la mayor parte del café. continuar con la cafetera en el calor demasiado tiempo es la causa más común de amargor en la taza de café. Para evitarlo, retiraremos la cafetera una vez comience a “sonar”. El agua residual y los posos que quedan cuando abrimos la cafetera para limpiarla no deben llegar nunca arriba o tendremos un café amargo, y para eso hay que retirarla a tiempo. “No sobrecocinarla”

Otra causa de amargor puede estar en la base, es decir, el propio café molido o en grano. Para asegurarnos, revisaremos el paquete de café, puede que haya caducado o esté en mal estado (aire entrando en el envase). 

La última causa puede ser que el molido del café es demasiado fino, y la cafetera italiana requiere un café molido fino/medio, no superfino como las máquinas espresso. Si molemos nosotr@s mism@s los granos, no lo hagamos superfino. 

El agua caliente se sale por el lateral: Lo primero es retirar la cafetera del calor y dejar que se enfríe. Ocurre porque la cafetera no cierra bien. Debido a la goma, a suciedad o a café molido que ha caído en la rosca de cierre. Las soluciones pasan por abrirla y revisar que la goma no esté desgastada o agrietada, y si es así, cambiarla de inmediato. Limpiar bien la cafetera, quitando el filtro que sujeta la goma y limpiando la base de la columna. Preparar una nueva cafetera asegurándonos que no cae café molido en la rosca. Si persisten este problema tal vez la cafetera tiene alguna abolladura y sea el momento de cambiarla por otra. 

Sale vapor sale a borbotones por la válvula de escape. Retiramos del calor. Puede que la potencia del calor sea demasiado alta, probamos de nuevo con menos potencia. Usamos un calor medio. 

El café resultante es débil. Puede que el agua al calentarse y subir no está empapando bien a todo el café molido del portafiltro, por eso no recoge todas las sustancias y parece aguado. Hay que llenar a tope el portafiltro con café, pero sin sobrepasarlo. Luego le damos unos golpecitos laterales para que se asiente dentro, pero sin presionar. (solo se presiona el café molido del portafiltro en las máquinas espresso profesionales, ya que trabajan a una presión mucho mayor; 9 atmósferas frente a unas 1.5 atmósferas de la cafetera italiana).